Centro de claveles, montado sobre base con espuma floral y complementado con verdes según disponibilidad. Las flores quedan dispuestas formando una composición compacta pensada para colocar sobre una lápida o nicho.
Es la opción habitual para mantener cuidada una tumba, ya que la espuma floral retiene la humedad y ayuda a que las flores aguanten más tiempo a la intemperie.
Riega la espuma cada dos o tres días, más a menudo en verano o si el centro está a pleno sol, para que los claveles no se sequen antes de tiempo.
Un centro sencillo pensado para durar en el cementerio con un mínimo mantenimiento.