Ramo de lavanda artificial de unos 49 cm de alto, con varios tallos de tacto natural y color uniforme.
Aporta un toque de campo a la decoración de cualquier rincón, en salones, cocinas o entradas, sin la limitación de la temporada de la lavanda natural.
No necesita agua ni riego. Se limpia sacudiéndolo o con un paño suave, evitando el sol directo para que el color no se apague.
El toque de campo de la lavanda, todo el año.