Palma de dalias artificiales de unos 54 cm de alto, con tallos largos y flores de tacto realista. Combina bien tanto sola en un jarrón como formando parte de una composición más grande.
Es una opción para dar altura y volumen a un rincón de la casa o a un escaparate, sin la limitación de la temporada de la dalia natural.
No necesita agua ni riego. Se limpia sacudiéndola o pasándole un paño suave, y conviene mantenerla lejos del sol directo para que el color no se apague con el tiempo.
Altura y color sin ningún mantenimiento.