No dejes que el verano pueda con tus plantas

09.07.2018

Nos acercamos al ecuador del mes de Julio, y ya hace más de dos semanas desde que recibiéramos al verano, y nos preparáramos a ver cómo el mercurio subía sus medias. 

Llevamos casi diez días en el séptimo mes del año y muchos ya frecuentan la piscina a diario, algunos se han ido unos días en busca de una playa, otros están por hacerlo... La cuestión es darse un respiro ante tanto bochorno, hacer de refrescarse un hábito, y conseguir amenizar el calor estival. Pero no somos los únicos que pasamos calor, lo vemos en nuestras mascotas cuando salimos a pasear como buscan cobijo bajo algún árbol, caminan por la sombra, tienen sed mucho antes de lo habitual... 

Y es que, el calor es para todos, y si hay algún reino especialmente sensible y que deja notar la influencia de las temperaturas altas es el vegetal. Las plantas necesitan estar hidratadas como cualquier otro ser vivo para sobrevivir a estas condiciones, y si no lo están sufren. Sufren y así nos lo hacen ver perdiendo su verdor, empobreciendo su foliaje, sus tallos se tornan cabizbajos...

Nuestras plantas necesitan más atención en esta época. No tanto las que tenemos dentro de nuestro hogar, pues la mayoría utilizamos aires accondicionados para establecer una temperatura soportable y constante. Deberemos tener cuidado de no exponerlas a las corrientes de estas máquinas, a los rayos de Sol (luz directa sobre sus hojas) y a las corrientes que fluyen cuando abrimos las ventanas.

Sí necesitarán especial atención las plantas que tengamos en nuestro balcón, terraza, jardín... Todas las que estén expuestas al clima y sensación térmica reales, y que tan extremo puede resultarles si no las tenemos prevenidas. En general deberíamos mantenerlas hidratadas regandolas una vez cada día o cada dos días. El mejor momento del día para regar podría ser con la puesta de Sol o en por la mañana temprano.

  • Si escogemos regar , con el amanecer, habremos provisto a nuestra planta de agua para que pueda soportar todo el calor durante el día.
  • Si escogemos hacerlo por la tarde-noche, el aporte de agua servirá para que la planta se rehidrate después de toda la jornada solar.

Esto se puede aplicar a todas las plantas, árboles, céspedes...

Respecto a estos últimos, acostumbramos a regarlos durante un rato una vez al día. Sin embargo podríamos dividir ese riego por la noche o por la mañana en dos riegos, uno por la noche y uno temprano por la mañana. De esta forma, y con la mitad de duración para cada riego, conseguimos refrescar el césped antes del comienzo de la jornada de calor y cuando termina, utilizando la misma cantidad de agua.


Con la llegada del calor hemos visto que hay que prestar un poco más de atención a nuestras plantas, y saber que al salir del trabajo nos está esperando más por hacer en casa suena tedioso. A nadie le gusta llenar de obligaciones su valioso y casi siempre escaso tiempo libre.

Pero lo cierto es que nos gusta ver balcones llenos de flores, árboles que nos den sombra y/o frutos, o utilizar la diversidad de las plantas aromáticas en la cocina.
Y sin duda, lo que reconforta es ver como fructifica nuestro esfuerzo, nunca mejor dicho.
Ver como prospera nuestra planta, creciendo y floreciendo.